Conversación con el maestro by Darío Ossandón

masticadores/Sur

Entré a trabajar hace unas semanas. Voy de colegio en colegio contando todo lo que haya en el lugar: Sillas, mesas, pizarrones, profesores olvidados con los años. Hoy, por casualidades varias, terminé en el liceo que está frente a mi casa. Un liceo industrial el cual tiene mucha maquinaria la cual desconozco por lo que voy a compañado de un caballero quien me ayuda con aquello que no puedo reconocer o no tengo registrado en algún lugar de mi mente. Don Moises, muy agradable, algo falto de carácter, un poco tartamudo, pero simpático.  Hoy me contó una historia. 

Cuento esto porque salió a flote, de la nada, no hubo motivo por el que ese amable señor me hubiese relatado esa anécdota. Tengo una teoría, debido a su carácter timorato le sirve para romper el hielo con cualquiera, de lo contrario, no me lo explico.

- Una vez llevé a una…

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Selección de poemas de Darío Ossandón (Chile, 1991)

Liberoamérica

La escritura, desde su origen, ha sido vehículo de conocimiento y no solo de expresión. Y el conocer implica dudar, dejar atrás convicciones; escribir, muchas veces, es un acto paralelo al de entender de a poco la condición funesta de la especie. Es el tema que rodean estos poemas: una exploración sincera y directa de sentimientos como la soledad, la conciencia de la propia mortandad y el hastío hacia la propia conciencia.

Una atmósfera gris, que evoca frío y llovizna, desprenden los versos de Darío Ossandón, que parecen invitarnos a reconocer en la orfandad que despliegan la que llevamos a cuestas cada día. Una especie de desesperanza cotidiana, más cercana a los achaques de un resfriado o al desahogo frente a una cerveza que a la locura. Pueden comprobarlo a continuación con esta selección de sus poemas inéditos:

Bar el Orfanato

—Pero estos eran huérfanos de vocación—

Roberto Bolaño

Si…

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Algo que tiene que ver con lo narrativo by Darío Ossandón

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Cuando uno se dedica a la escritura tiene presente muchas cosas (no se nos vaya a quedar algo en el tintero) con respecto a estructuras, y todo tipo de armas que uno tiene para afrontar una historia.

Comúnmente lo primero que a uno le enseñan es que tiene que aprender el viaje del héroe, y sentirse identificado con cada una de las etapas y caer en la cuenta que, en realidad, uno igual pasa por viajes que bien funcionan dentro de una narrativa.

Y con respeto a los arquetipos es un poco lo mismo en la historia personal de cada uno. Y uno comienza por darle arquetipos a familiares, amigos, conocidos; un ejercicio que no tiene desperdicio.

Un aspecto del viaje del héroe que me ha resonado mucho tiene que ver con la recompensa. El héroe se enfrenta al temor, la amenaza, se sumerge en esta hasta hacerse uno con…

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Canciones con frio by Darío Ossandón

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Muchos discos suelen ser apócales. Suelen tener temperatura y solsticio. Se nos quedan colgados por que van acompañados de imágenes y sentires. En este día que se lleva a cabo el solsticio de invierno para darme razón a lo que digo me ha hecho sentarme en el escritorio y escribir sobre este disco que para mi es una obra invernal.

Tengo en la memoria la imagen del cliché: Estar escuchando S/T de Manuel García mientras iba sentado en la micro a las siete de la mañana, mirando por la ventana la lluvia mañanera. La escena vale porque este disco es, en esencia, muy romántico. La añoranza de una pareja, actual, perdida, alejada, indiferente. Pero también de aquellos órganos inseparables del ser humano como el dolor, la incertidumbre, lo visceral que se vuelve el tomar conciencia de la tristeza. Todo un regalo envuelto en un paquete de cuerdas, maderas y sintetizadores…

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La pubertad, la lujuria y la guerra by Darío Ossandón

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Tengo un secreto que contar. Creo que puede tomarse como un secreto. Al parecer soy responsable de lo ocurrido hace unos años atrás en la calle Homérica con Gobernadores. Y si bien nadie sabe a ciencia cierta que ha ocurrido, al parecer tiene que ver con lo siguiente que voy a contar. Puede que para el final estén de acuerdo conmigo. Miles de edificios destruidos sin un motivo aparente. Familias y negocios quedaron en la calle. Una calle completa que parece haberse consumido, desintegrado por fuerzas desconocidas. En las noticias, incluso, hablaron de algún fenómeno natural poco usual, que si bien se puede dar, es hasta el momento un tanto inexplicable. Si les soy sincero, yo les veo bastante razón. 

Si es necesario culpar a alguien, culpo a mi familia. Estaba por cumplir la mayoría de edad y no lograba, digamos, encamarme con nadie. ¿Había un problema con eso? ¿Dañaba…

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A la memoria del Niño de chocolate by Darío Ossandón

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De vez en cuando pienso en los dibujos animados de mi infancia. Supongo que tendrá que ver con algo generacional o tal vez de etapas de la vida que te llevan a replantearte aquello que presenciamos en la infancia ¿Qué era todo eso que entraba en la retina sin permiso y se ocultaba hasta llegar a una edad, y un día decir “aquí estoy”? Todo lo que nos hace sentido después de nuestra infancia es una revelación, y por lo tanto, nos es más valioso; es una lección pendiente que al fin hemos decodificado. Por estos días ha circulado por mi cabeza el capítulo del “Niño chocolate” de la serie Hey Arnold

De lo que recuerdo es que en el capítulo, Arnold, el protagonista y el alma conciliadora de su universo, ayuda al llamado “Niño chocolate” para que supere su adicción al chocolate. El episodio lo recuerdo como de…

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Tarifa media by Darío Ossandón

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Ayer en la tarde recibí un mensaje de mi primo. La misiva me prometía lo que según él era “La pega ideal para mi”. Aquel trabajo consistía en la redacción de un ensayo para un estudiante de alguna clase de ingeniería, que al parecer no quería hacerle frente a esa responsabilidad. Luego de enviarme pantallazos con los requerimientos del profesor pasó a darme el monto, la paga que recibiría por semejante pecado -diez mil pesos- Por suerte estar acostado en la cama evitó cualquier caída. Le comenté que ese ensayo no valía un retrato de Arturo Prat. Mi primo me preguntó cuál era mi tarifa.

Lo pensé un momento. Un trabajo abúlico para alguien que en su desesperación está recurriendo al oscuro negocio de quienes escriben tareas o tesis a módicos precios, porque, de seguro dilató dicha escritura hasta ese punto en el cual el trabajo debía ser entregado esa…

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Av. Sangra: Lady Farrú y sus problemas domésticos by Darío Ossandón

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Por más que limpiaba, Lucía no se deshacía del hilo de sangre que dejaba el sujeto sin piernas en sus frecuentes paseos a media tarde. Por más velas, cirios y hierbas varias que prendiera, el humo no echaba al niño azul que botaba espuma por la boca, quien después de tomar sus libros los abandonaba a su suerte, empapados de sus secreciones y babas. Se acostumbró, eso sí, a los repentinos ataques del  psicópata sin manos que la ataca a la entrada del baño. Ya ni se espanta cuando las ganas de orinar son mayores. Lo que si le gustaría a Lucía es que el caballero que cuelga en su habitación intentase voltearse dentro de lo posible cuando Lucía lleva a su amiga a pasar la noche o que, por lo menos, cerrara el ojo que no sigue en su lugar. Y con respecto a la noche, la mujer que…

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Sábado 15, 20:23 Hrs

Llevó un rato sin publicar alguna entrada por acá. Quiero decir, una entrada que no fuese reblogueada. Es irónico porque una de las cosas que más hago en el día es escribir. Pero me he ocupado de otras cosas: Unas novelas que he decidido trabajar hasta terminarlas y un montón de proyectos de escritura que... Leer más →

Av. Sangra: En la casa de don Klaus by Darío Ossandón

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“Que bien se pasó en la casa de don Klaus” se diría hasta años después. Se bailó como para año nuevo y se comió como para el 18 de Septiembre. Se estimó que toda la población había asistido esa vez al jolgorio. Incluso algunos atestiguan que el alcalde de la ciudad llegó luego de ser alertado de lo que se estaba gestando en la casa de don Klaus. Hileras de personas en una pista de baile que se improvisó en el patio y que luego se extendió a los patios de las otras casas. Parrillas con una dotación de carne que don Julio “el cabeza de Toro” donó especialmente de su carnicería. Tantas que parecía que, aunque se quisiera, no acabarían nunca. La banda del vecino del primo de Guillermo prestó sus servicios tocando boleros, bachatas, cumbiones del recuerdo hasta que no quedó ni un bailarín en pie. A pesar…

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